En el mundo de los negocios, las realidades son cambiantes.-
Nuevas oportunidades, nuevos desafíos, nuevas amenazas.-
El escenario muta constantemente.-
A veces la ola está arriba, a veces MUY abajo.-
El horizonte puede ser una pacífica pintura o una tormenta amenazante.-
Y en ese mar, insólito e imprevisible, se encuentra USTED, a bordo de esa frágil embarcación que es su EMPRESA.-
Usted está a punto de zarpar a un nuevo destino.-
El mar es calmo, el aire es límpido, y las olas suaves.-
Ya sea que esté por iniciar una actividad, o lanzar un nuevo producto o en un plan de expansión, siempre las expectativas son las mejores.-
Todo un campo de oportunidades se abre ante sus ojos.-
Hace muchos años, un 10 de Abril de 1912, desde el muelle 44 del puerto de Southampton familiares de pasajeros, empleados del puerto y curiosos, veían por primera vez, una gran mole de hierro soltar amarras rumbo al Atlántico.-
A bordo de semejante obra del ingenio humano iba su orgulloso diseñador y constructor, el Ingeniero Naval Bruce Ismay.-
El feliz hombre decía, a todos los que se acercaban a preguntar, que a esa maravillosa ciudad flotante “Ni Dios podría hundirla”. -
Indudablemente, el buen hombre esperaba lo mejor para ese viaje inaugural con destino al puerto de la ciudad de Nueva York.-
De la misma forma, empujados por el potente viento del entusiasmo, nos lanzamos a cada nuevo paso en nuestra Empresa, avizorando viajes tranquilos y placenteros hasta nuestro puerto de llegada.-
Nada ni nadie puede detenernos en nuestra empresa.-
Somos fuertes, audaces, inteligentes. Hemos previsto cada etapa de nuestro viaje al minuto.-
Pero desgraciadamente, la realidad nos tiene preparada otra cosa.-
Pequeñas y grandes sorpresas, algunas no muy agradables, nos esperan a lo largo del camino.-
No es lo mismo las tranquilas aguas de un estanque que el mar abierto.-
Y gobernar la nave en calma chicha lo hace cualquier grumete, pero cuando la tormenta arrecia, solo un Capitán avezado podrá mantener el barco a flote.-
Lo mismo pasa con su Empresa.-
A lo largo de su trayectoria, a cada instante, las reglas del juego cambian y solo sobreviven los que se adaptan mejor a un nuevo escenario.-
La idea de este libro es acercarle algunas pautas a seguir cuando todo a su alrededor parece volverse de cabeza.-
Cuando, de golpe, nos enfrentamos cara a cara con nuestro mayor temor encerrado en una sola palabra de seis letras… CRISIS.-
Pero… Qué significa Crisis?
Desde siempre los Empresarios han vivido transitando terrenos poco firmes.- Crecer, adaptarse, competir, siempre han sido estados muy conocidos dentro del ámbito de cualquier empresa y con los tiempos actuales de globalización, este estado es cuasi permanente.-
Una hoja caída al otro lado del mundo, hace tambalear cual un terremoto las estructuras de las corporaciones más sólidas.-
Política, economía y sociedad cambian constantemente, empujándonos al cambio nos guste o no.-
Pero es preciso desmitificar “la crisis”. -
Los chinos tienen el mismo ideograma para crisis que para oportunidad.-
Tsun Tzu, chino también, en su “Arte de la Guerra ” dice algo más o menos parecido y miles de consultores y gurús del Marketing y el Management, que jamás han hablado una palabra de chino, nos convencen de lo mismo.-
Mi doctor dice que crisis es toda mutación que sobreviene ya sea para mejor o para empeorar un organismo enfermo (y mi médico no es chino).-
Un psiquiatra amigo (muy español él) sostiene que las crisis siempre están asociadas al cambio.-
O sea que, transitar por esos caminos poco seguros es tan inevitable para una Empresa, como la muerte para cualquier ser humano.-
La tan mentada CRISIS es, en realidad, algo permanente, inherente al cambio continuo de nuestro entorno, que a veces es imperceptible y a veces nos cae encima como un vendaval que amenaza con arrancarnos de nuestra silla y lanzarnos por los aires.-
Pero lo que diferencia a un Capitán de Tormentas de un marinero de agua dulce es saber mantener la calma siempre.-
Cuando todo marcha bien no estar exultante, ni desmoronarse cuando las cosas empiezan a andar mal.-
Porque el Capitán de Tormentas sabe que debe esperar lo mejor, un viaje sin sobresaltos, pero que debe prepararse para lo peor, que puede esperar detrás de cada ola.-
Como veremos mas adelante, El Capitán de Tormentas se comporta siempre de la forma adecuada, sabe con seguridad cual es el próximo paso, confía en su tripulación, tanto como ella confía en él.-
El Capitán de Tormentas siempre tiene un plan de contingencia para cuando falle su primer plan de contingencia, tiene en claro cual es el rumbo a seguir, y sabe muy bien que tanto calma como tormenta son abstracciones para quien está preparado para todo.-



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